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Muerte por Disrupción

16 febrero, 2015
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Tecnología disruptiva

Cuando el peer to peer toma fuerza y los modelos de negocio tradicionales se ven obsoletos.

La industria de la música creyó que por años se iba a mantener en un mismo modelo de negocio. La radio era un medio completamente controlado por algunos, donde los dueños de la estación decidían cuáles temas ponían y cuáles no. Los sellos y los distribuidores de música, por otro lado, vendían los CD con sus 17 canciones. En los setenta y ochenta, al menos, tenían la decencia de brindar obras conceptuales completas, entonces no importaba poner un disco completo de Alan Parsons, por ejemplo, porque este encerraba un sentido en su totalidad. Pero ¿qué pasó cuando en la industria surgieron figuras como Britney Spears y Cristina Aguilera, que vendían 17 canciones cuando uno buscaba solo una y pretendiendo un valor igual al Alan Parsons Project?

La crisis comenzó con la grabación de casetes, que fue una tecnología disruptiva pero no tanto. La tecnología digital dio sus primeros pasos con los formatos .wav hasta 1995 con la llegada del .mp3. En el año 1999, cuando la penetración de Internet adquirió grandes dimensiones, Shawn Fanning, un muchacho de 18 años, desarrolló Napster. No pasaron más de seis meses hasta que comenzó la crisis de la industria de la música.

Napster

El modelo de negocio tradicional comenzó a quedar obsoleto. Por un lado, era evidente que muchos usuarios no estaban dispuestos a pagar por un álbum entero, sino que querían escuchar una o varias canciones; por otro lado, también era claro que los peers prefirieron acudir a los servicios gratuitos de descarga de canciones.

Con el nuevo servicio peer to peer de intercambio de archivos a través de Internet, los usuarios tuvieron a su alcance —si bien ilegal— una herramienta para compartir música sin la necesidad de comprar discos. Con los millones de usuarios que participaban en estas aplicaciones casi toda la música se volvió accesible de manera gratuita.

El caso de la industria de la música fue el primer fenómeno internacional de una Web 2.0 consolidada. Por primera vez, un número muy alto de individuos comenzó a buscar entre sus discos duros y a compartir información directamente de un usuario a otro. Por eso Napster es un ejemplo revelador en la historia de Internet del mundo. Es el primer trazo, en la Red, del poder de los peers contra un mundo con variables completamente diferentes.

En un panorama en el que Madonna decide abandonar a su discográfica para invertir en una empresa de conciertos, y bandas como Radiohead comienzan a vender sus álbumes en la Web, el futuro de la industria de la música se presenta desolador.

La situación hubiera sido diferente si los empresarios de la industria hubieran entendido el progreso, en lugar de intentar perpetuar el modelo vigente. Mejores serían las condiciones actuales si hubieran aceptado los cambios que el nuevo escenario traía consigo. En lugar de esto, Internet sacudió al mundo de la música. Hasta hoy, la tecnología más disruptiva que hemos conocido se llama Internet.

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