Emprender

10 lecciones para emprender como ‘perro’

28 octubre, 2014

10 lecciones para emprender como ‘perro’

 

Por Gonzalo Alonso, @gonzoogle

Hace cuatro semanas llegó al ClowderTank, Rulfo. Como todo lo que aparece en nuestras vidas, éste pastor alemán de casi dos años, llegó con una historia, y vaya historia. A pesar de ser un perro “masivo”, de raza pura, inteligente, bien “armado” (guapo) tiene un “defecto” (para ser animal de “trabajo”): necesita estar cerca de quien ama.

Al haber nacido en un afamado criadero de pastores alemanes para guardia y protección, esa necesidad desmedida por estar con su amo en vez de “trabajando”, le genera una ansiedad poco deseada para lo que fue concebido; así que mientras el resto de su camada se fue en el tiempo esperado, Rulfo se quedó atrás y abandonado.

Tardó exactamente una hora para engancharse conmigo, y desde esa primera noche duerme en nuestro cuarto al lado de la cama y pasa literalmente todo el día a nuestro lado.

Evidentemente su llegada ha requerido cambios en nuestro estilo de vida, pero nada comparado a la que ha traído a mi vida.

Al estar lanzando ClowderTank (nuestro bungee filosófico), al lado de mi nuevo hijo he podido ver cosas desde otra perspectiva, así que hoy quiero compartir con ustedes lo que Rulfo me está enseñando acerca de emprender, y que gran maestro que es.

 

10 puntos que un perro te enseña para emprender

  1. Sal 3 veces al día a pasear

    Estar encerrado en cuatro paredes por horas enganchado a un monitor mientras consumes pizza fría de ayer, no es un modelo sustentable de vida, mucho menos de negocios. La magia ocurre allá afuera, aunque dentro de su “mothership” sea donde se aterriza el negocio; tienes que sacar a tu mente a empaparse de vida cuando menos tres veces al día. No busques pretextos: encuentra el espacio y hazlo!

  1. Huele todo lo que te interese

    Ser curioso e inquisitivo es parte esencial de emprender, y me atrevería a decir que no conozco emprendedor con éxito que de la mano no lleve una pregunta para cada persona que conoce, sin importar quién sea o qué haga esta. Tómate el tiempo de parar y oler cada árbol, pedazo de pasto o flor…de verdad nunca sabes donde va a estar la solución al problema que tienes, o la respuesta a aquella duda que te está impidiendo hacer lo que se necesita.

  1. Solo mea lo que realmente quieras

    Huele todo lo que quieras, pero solo invierte tus recursos en lo que realmente es prioritario para el éxito de tu emprendimiento. El mear suficientes veces en los mismos árboles hace tuyo el territorio a la larga, así.

  1. Toma agua cada vez que puedas

    Nunca sabes cuándo vas a volver a encontrar recursos, así que cada vez que alguien te los ofrezca, o tu mismo tengas acceso a ellos: ¡úsalos!

    Durante 2015, en México, se abrirán más de dos mil millones de Pesos en recursos para emprender a través del INADEM y la Secretaria de Economía; infórmate que requisitos hay que cubrir y aplica con interés y disciplina. 

  1. Come solo en horarios

    Solo hay algo que le hace más daño a un emprendimiento que la falta de recursos… el exceso de ellos, sobre todo los económicos. Los problemas en un startup se resuelven antes que nada con grandes ideas, si el dinero está supliendo el IQ de los emprendedores algo está muy, muy mal; o lo estará pronto.

  1. O decides tu, o lo hago yo

    Un pastor alemán macho pesa aproximadamente sesenta kilos, y puede morder literalmente cuatro veces más fuerte que un hombre ni hablar de velocidad y capacidad de reacción. Sin embargo, acá algo está muy claro: el que manda soy yo; no hay un solo momento que Rulfo no sepa qué espero de él: si abro ese espacio ídem la oportunidad para que él tome el control, no es buena idea.

    Sin importar el tamaño o la naturaleza, cualquier emprendimiento requiere de liderazgo y control 24/7/365 y todos lo deben de sentir y saber, todos, incluyendo el mismo emprendimiento.

  1. Solo muerde tus juguetes

    El foco en el plan, los objetivos y la operación son claves esenciales para el éxito, roer un buen hueso es tarea de años no días ni horas. Domina cada uno de tus juguetes antes de pasar a lo que sigue.

  1. La palabra mágica es: “Gentle” (amable/gentil)

    “Juegos de manos son de villanos”, cuando se es un emprendimiento hay mucha fragilidad al naufragio, así que desde el primer día juega observando todas y cada una de las reglas del juego (empezando por las financieras). Jugar al David y Goliat tiene riesgos, no te sorprenda si te llevas una mordida letal por no “jugar bonito” con el ecosistema que te rodea.

  1. No hay nada como ser el número “3” de la manada

    Rulfo sabe que en esta manada el ocupa el tercer lugar en jerarquía (no es menester de este post quienes ocupan la primera y segunda posición), pero no solo lo sabe… lo disfruta, porque ese es su lugar y le da identidad. Todos tenemos roles en un emprendimiento, estos deben de ser definidos, bien comunicados y con expectativas claras; si cada quien sabe su lugar (sin el sentido peyorativo que esta frase normalmente conlleva), no habrá batallas pírricas de ego y personalidad que destruyan valor… es decir, sin lugar habrán conflictos pero estos podrán ser resueltos “higiénicamente”.

  2. Familia es todo

    El mejor pedigree, instalaciones para canes, entrenadores especializados y veterinarios casuales no le dieron a Rulfo lo que realmente necesitaba: Una familia. Un emprendimiento, especialmente en sus dos primeras etapas de crecimiento, necesita tener elementos de familia: pasión, cariño, lucha por el “bien mayor”, sacrificios por los demás, cuidado constante y especialmente mucho amor… todo; tanto que el alma se va al mismo tiempo, y ni cuenta nos damos.

Les platico que tras más de cuarenta años de trato intenso con animales, y específicamente con perros, la única raza que me ha mordido de verdad en forma letal (16 puntos en la cara), ha sido pastor alemán. Razón suficiente para decir que no entraba al Clowder cuando llegó; pero las razas de perros tanto como los humanos y los emprendimientos, todos… merecemos una oportunidad para formar parte de algo que sea por diseño, más grande que nosotros.

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Life,Management

El Mundo al Revés: la moderna experiencia de volar

24 septiembre, 2014

 

El Mundo al Revés. gonzalo alonso management

Por: Gonzalo Alonso @gonzoogle

Estamos metidos en el momento de más actividad en el circuito internacional de conferencias, en este negocio estamos en lo que el turismo llamaría “temporada alta”; las agendas se aprietan, los días se hacen chiquitos y nuestro domicilio parcialmente se convierte en hoteles, aeropuertos y aviones. Partamos del acuerdo en que soy muy afortunado: hago lo que me apasiona, como me apasiona y rodeado de personas extraordinarias; mi vida de consultor, conferenciante y escritor es inmejorable en casi todos los sentidos… casi.

La experiencia del cliente en la industria aeronáutica desde el 9/11

Es indiscutible que desde 9/11 absolutamente nada volverá a ser igual, no tengo duda que en el futuro la tragedia que vivimos todos en las Torres Gemelas (no solo el pueblo Estadounidense), será observada y estudiada por muchas generaciones futuras como el catalizador de “lo que ocurrió, y por qué ocurrió así”. Para la industria de la aviación y el turismo en general, este evento histórico marca el punto de inflexión en donde en aras de una falsa percepción de seguridad, sistemáticamente han abusado y maltratado al más importante de todos los miembros de su ecosistema: el viajero, que en este caso resulta ser el consumidor directo.

Empecemos por recordar que la industria de la aviación en particular, como modelo de negocios, venía muy mal desde mucho antes de ese espantoso 11 de septiembre. La desaparición de varios players importantes, la incapacidad de ser rentables y la total incompetencia para operar un complejo negocio de logística basado en hidrocarburos, sindicatos oscuros y por supuesto gobiernos inoperantes y corruptos que durante años se dedicaron a “ordeñar a la vaca” sin invertirle seriamente capital fresco, resultaron en una industria que en plena era digital está en procesos, experiencia de usuario e innovación literalmente en el siglo XIX.

Veamos, de entrada no existe una homologación internacional de seguridad entre aeropuertos y aerolíneas, es más ya no hablemos de “internacional”, dentro de un solo país como digamos… México (en donde prácticamente hay un monopolio en lo que a aerolíneas se refiere), no hay un solo aeropuerto que prevenga las mismas medidas de revisión que el anterior, resultando en revisiones extraordinarias por motivos tan profundos como “es que parece traer demasiados hartos cables”; o un asistente de vuelo te puede pedir cierta medida de seguridad, solo para en el siguiente vuelo ser regañado por adoptarla en automático. Este mundo “think different” que han creado estos genios ha resultado en angustia, caos y molestia, todo lo contrario a lo que el mundo de los viajes había tratado de vendernos por décadas: placer y confort.

Por más experiencia y planeación que un viajero tenga, es imposible predecir el capricho del guardia de seguridad, asistente aéreo e incluso personal de limpieza de una aerolínea o aeropuerto. Si uno no imprime pases de abordar para ahorrar tiempo y dinero, pues la aerolínea los imprime para poder doble verificar al pasajero; si uno hace el check in con 12 horas de anticipación, nuestros amigos profesionales en transportes humanos se encargan de obligarnos a pasar por sus poco higiénicas manos no una, ni dos sino en algunos casos tres veces…por seguridad, claro porque los humanos somos súper seguros en general.

Si uno observa con atención las regulaciones de equipaje, para ser eficientes en un viaje de negocio… ah! pues la aerolínea sobrevende el vuelo y listo, todos a tener que documentar su equipaje por falta de espacio en sus modernas flotas. El anuncio de seguridad me dice que no puedo usar ningún dispositivo electrónico hasta próxima indicación, pero su elegante revista a bordo me indica que dicha aerolínea es tan moderna, que me permite el uso continuo de dispositivos en cualquier momento. Y claro, después de pasar tres dispositivos de seguridad nos sentamos en la aeronave para encontrarnos que de manera por demás segura el asiento de mi esposa está roto, y mi cinturón de seguridad mal instalado… uff!, ¡qué bueno que con tanta revisión estamos bien protegidos en el aire!

Pero claro, para qué arreglar los asientos y cinturones de sus aviones si el procedimiento de abordaje ya lo tienen completamente dominado, asegurándose que cada pasajero se sienta bien, cómodo y tranquilo antes de su vuelo… ordenándole a formarse como res en diferentes sistemas de embarque y con la peor de las actitudes: “Sabemos de su ignorancia como persona y por su seguridad nos hemos convertido en la autoridad (literalmente hablando), con lo cual usted ya no es un cliente, es un delincuente en potencia, por lo que mi responsabilidad es contenerlo por el bien de todos… por si acaso”.

Reconocer el intelecto del usuario mejora el client experience con tu marca

Las únicas industrias en las que puedo pensar le compiten a la industria del viaje en su nulo sentido de experiencia de usuario, serían los bancos y los gobiernos. En esa categoría de servicio a cliente pongo a estos genios de la mercadotecnia; sus precios son poco claros por no decir caprichosos, al usuario se le trata a priori como un verdadero idiota, situación diametralmente opuesta a la que proponen las buenas prácticas de negocios en la era digital; solo pensemos en Google, que como primera regla de comunicación tiene el reconocer el intelecto de todos y cada uno de sus usuarios como individuos; este contraste de pensamiento nos hace ver que las aerolíneas, aeropuertos el ecosistema entero de viajes no tienen la más remota idea de lo que están haciendo como industria y hacia donde se dirigen.

Parece que con toda tranquilidad han olvidado lo que le pasó a la industria de la música a principios de la década pasada, que al olvidar los deseos, hábitos y necesidades de su comunidad de consumidores cayó en la más profunda de las crisis, al confrontarse con la disrupción de una oferta tecnológica nueva: Napster (en su momento), y ahora plataformas como iTunes o Spotify que prácticamente han nulificado el negocio de las casas disqueras y de distribución. Y ante la impotencia de mejorar su modelo de negocio, ahora castigan al consumidor, hasta que este último en compañía de tecnología e innovación decidan darle la vuelta…y ese día no está lejos.

La industria del turismo en todos sus ámbitos debe volver a intentar reivindicar al viajero, no solo consumidor, sino como el portador mismo de la experiencia de viaje. Las aerolíneas deberían dejar de comercializar su espacio como medio de comunicación, y dedicarse a agregar valor en la experiencia de viaje a todos lo niveles: entrenando mejor a su personal, modernizando procesos y homologándolos, ayudando al resto del ecosistema a coordinarse para todos mejorar las condiciones y calidad del viajero… si se acuerdan de ese, es el que pagó su ticket y gracias a eso la azafata me puede ver pinche y regañar, porque gracias a mi pasaje ella tiene trabajo (y hasta autoridad).

Los incentivos de toda la industria no son los correctos y esto va a cambiar, no es sostenible, y si la era digital con toda su tecnología y cambios nos ha enseñado algo hasta ahora, es que se encarga de poner las cosas en su lugar, es el gran ecualizador; y más pronto de lo que estos personajes embriagados en poder lo creen, se encontrarán de nuevo sirviendo al usuario y su experiencia final, en vez de servir los intereses que solo a ellos y sus gobiernos incumben.

Viajar es mucho más que un negocio, y al olvidarlo han puesto a los usuarios en el lugar más incómodo de consumo, de cabeza, han creado un mundo al revés.

ClowderTank,Noticias

Nace Clowdertank

19 agosto, 2014

ClowderTank – Firma de consultoría en desarrollo y aceleración de negocios

Cambio,Emprender,Liderazgo,Life,Management

Sí y No, es lo que al mundo da sabor.

8 julio, 2014

richard branson

Invited Wacko: Luis Fernando Martinez Funes

Cuando Gonzalo me pidió que escribiera algo para su blog me pasé un buen rato pensando en temas de negocios, de industria, de social media para poder aportar un grano de arena digno a este espacio.

Sin embargo, cruzó por mis ojos un artículo corto de Sir Richard Branson que habla de cómo la vida es muy interesante cuando dices que sí, quizá sin pensarlo. El artículo lo encuentran aquí:  Why Life Is More Interesting When You Say Yes .

La vida puede dar muchas vueltas y sin duda un elemento que la hace divertida y que muchos grandes personajes te dirán la hace exitosa es no echarse para atrás en nada, y a todo decir que sí y luego averiguar cómo se hace o a donde te lleva. Románticamente el asunto se oye fabuloso y es uno de esos factores que construyen historias para Hollywood y grandes libros.

Pero a veces hay que también atreverse a decir que no y esto quizá sea aún más difícil pero también puede ser más importante en el conjunto de las cosas. Me explico: El artículo del CEO de Virgin me trajo una pregunta a la cabeza una vez que pasó el furor y el entretenimiento de leerlo: “Decir que sí a todo también es lo que luego nos hace que hagamos cosas indebidas y que lastiman a una persona/empresa/industria/país.”

¿A qué me refiero con esto? Bueno, algo que me ha tocado ver al estar tan cerca del origen y crecimiento de la industria social y de esta “revolución horizontal” como bien la llama Gonzalo es como en vez de llegar a una evolución ética y a una industria que sea ejemplo de buenas prácticas y honestidad en el país (o el mundo Pinky) con el paso de los años veo aparecer más y más malas prácticas, engaños y manejos tradicionales de marketing enfocado al despiste, engaño o el camino fácil. Y no siempre instigado por un “expert” o ignorancia, sino directamente empujado desde los altos niveles de las multinacionales que van buscando no quien les haga algo bueno de social media o marketing o lo que sea, sino que tristemente van buscando a ver quién les dice que SI a sus ideas chuecas a cambio de un buen dinerito.

Para Sir Branson decir que sí es el camino al éxito y la aventura en la vida, pero no debemos perder el contexto de donde vivimos o lo qué nos preguntan. Quizá junto con cultivar y aprender el valor de decir que sí sería igual de increíble e interesante, para mejorar un poco nuestro país que tanto lo necesita,  que nos arriesguemos a decir que NO y busquemos otros caminos hacia nuestras loables meta. Aceptemos el sacrificio, aceptemos perder ese dinerito rápido o esa fama cuando veamos que implica el sacrificio de nuestra ética o arriesgarnos a perder la dirección.

En este camino de Empréndete que Gonzalo te invita hoy a tomar, espero estas palabras te ayuden a hacerlo también con cierta mentalidad y valor que necesitamos hoy más que nunca: Di NO.

Cambio,Futuro,Management,Marketing,Tendencias

El Marketing Digital ha Muerto

23 junio, 2014
mkt digital

rip marketing

 

El Marketing Digital ha muerto si es que alguna vez existió.  Y es que desde que el mundo entró en la era digital, es decir, a partir de que la penetración de tecnología a nivel global cambió nuestro tejido social, las estructuras financieras y nuestras vidas hasta en lo más íntimo, se abrió paso a esta era de La Revolución Horizontal, y por lo tanto todos vivimos en lo digital.

Hablar de cosas como publicidad digital o contenido digital, es no querer aceptar que este asunto ya cambió. Hoy tenemos dos opciones: hacer buen marketing para la era digital o no hacerlo; pero de entrada limitarse a pensar que la estrategia será basada con un “componente digital”, es firmar el fracaso en el futuro cercano.

Sigo escuchando a personas que al pensar en estrategia digital trasladan todo su pensamiento al Internet, cuando este es tan solo un componente probable de los tácticos. La definición de cualquier migración hacia lo digital debe de tener un claro y concreto objeto de negocios, y a partir de este, nace una estrategia a la cual estoy seguro acompañarán muchos tácticos, y todos y cada uno crítico.

Por objeto de negocios me refiero a una actividad cuyo fin tenga un impacto en el core de lo que hacemos profesionalmente: economizar una línea de producción, ampliar la distribución,  encontrar nuevo valor y monetizarlo, etc.

Para todos aquellos que creen estoy exagerando, para muestra un botón:

El 17 de Abril del 2013, el equipo de Marketing Digital de Citibank llegó a su oficina sólo para encontrarse con la noticia que se había tomado la decisión corporativa de eliminar a todo el departamento de Marketing Digital por completo. ¿Por qué tomar una decisión que parece darle un balazo en el pie al futuro del banco?

En la entrevista que Vanessa Colella (Citibank North American head of consumer), dio al Business Insider dice: “Todos tienen increíble experiencia, hablan digital y usan jeans”, y después explica como este grupo se convirtió en una muleta para la mercadotecnia del banco, ya que todos los que deseen hacer mercadotecnia deben de ser fluidos en digital.

Lo que también se explica en el artículo, es que Citibank tomó meses antes de este movimiento entrenando a personas claves, y contratando nativos digitales de las mejores canteras: Google, Yahoo! y Microsoft, para asegurar tener suficiente cultura sembrada y así crear un nuevo pensar corporativo disruptivo.

A solo meses de esta decisión el nuevo equipo de marketing en Citi ha logrado lo que la compañía nunca pudo hacer antes: entrar a las audiencias en medios digitales con credenciales y sabor a 2.0; además, están por lanzar una de las aplicaciones más novedosas de la industria, invitando a ciclistas a compartir su bici con miembros de la comunidad. Así es, un banco promoviendo el préstamo de vehículos ecológicos, hasta casi yo se las creo.

La última declaración que hace en la entrevista la ejecutiva de Citi es lapidante:

“Digital no es un departamento,”  dice Colella, “No es un departamento en Citi, ni tampoco en nuestra agencia… y no quiero que exista dentro de ningún socio”.

Ya estamos en la era digital, como decidimos evolucionar en ella marcará en buena parte el futuro de nuestros proyectos profesionales y personales; y aunque está claro que el salmón debe nadar contra corriente para cerrar su ciclo reproductivo, también se sabe que al cerrarlo muere para abrir paso a la generación que sigue.

Yo no sé ustedes pero yo no soy salmón, ni siquiera tengo apetito por él.