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No puedo hacer esto

22 julio, 2014
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in your face

Al terminar mi primera conferencia de ¡Empréndete! hace ya casi dos meses en las instalaciones de Imagen Pública, tuvimos un intercambio realmente divertido con la audiencia (Q&A), llevaba unas cinco preguntas contestadas “exitosamente” cuando de la nada llegó esta:

“¿Qué haces cuándo tu jefe o cliente te pide hacer algo que va en contra de lo que piensas es correcto?”

En su momento creo no haber dado una respuesta satisfactoria, recuerdo haber contestado algo en las líneas de, – “…todos a veces hacemos cosas que no queremos hacer…”– ; pero en verdad eso no es suficiente para esta era Horizontal en la que vivimos. Y para sacarme la espina, a ti que estuviste ahí y me lo preguntaste, te escribo las siguientes líneas que espero leas unas semanas después de haber escuchado este show.

La respuesta en corto es:  no hagas nada contrario a lo que crees y respetas.

Claro que para hacerlo tienes que estar convencido de ti, de lo que vales y con completa claridad de que al negarte a obedecer una orden de tu superior directo, este se reserva a tomar medidas “disciplinarias” que sin lugar a duda tendrán consecuencias en tu vida profesional… y personal. Estoy convencido de que un buen líder puede tomar acciones ante una negativa de cualquier subordinado, pero sólo una persona con verdadera convicción de dar el ejemplo correcto entenderá dicha negación y respetará al emisor; aunque el primero tenga a veces que reprimir si desea seguir manteniendo la cohesión el grupo (para bien y para mal).

Con esto, por favor no tomen armas morales para rechazar a su jefe en el próximo mandato de guerra, mejor piensen si su coherencia, trabajo y dedicación respaldarán sus ideales cuando estos sean confrontados. Solo un empleado con este nivel de sincronía entre lo que dice, hace y piensa logrará permear positivamente de entendimiento en el momento que se vea obligado a declinar en una comanda.

Después de más de 20 años de vida profesional se los digo, no hay dinero, poder o promesas que compensen por traicionar tus más preciados valores y creencias; y para ser honesto me arrepiento de muchos más “sí” laburando, que de negativas con consecuencias a mi bolsillo y paz mental. Claro, también puedo ver mejor que nunca mis terquedades  y contrastarlas con esos momentos de verdadero valor al sacar el pecho; son muchas las batalles Pírricas ganadas y perdidas sin algún sentido de fondo real.

Ahí lo tienes mi querido asistente, si alguien te pide sacrificar tus mejores estructuras tejidas, esas que llevas cuidando desde hace años…esas que te daría pena contarle a tu hijo que aceptaste destruir por seguridad o dinero…entonces si tienes que decir: yo no puedo hacer esto.

4 comments

  1. Gonzalito que genial es leer este artículo, Yo creo que fidelidad empieza con uno mismo, no se trata de ser terco pero si se trata de defender tus ideas y las la compañía en la que estas, aunque en ocasiones eso te pueda costar salir de la empresa, pero creo que lo que que no va como lo crees y tu ética no debes hacerlo aún que el precio sea alto…
    De verdad que genial es leer y valorar tu experiencia profesional….

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  2. Estimado Guns; Agregaría. Un día en cierta empresa de comunicación grandototototota se me pidió cobrar un sueldo y depositar el 75% en otra cuenta. Por supuesto nunca acepté muy al pesar de quien lo solicitó era Vicepresidente. Preferí dormir tranquilo que ser escudero de ese líder, porque al final quién incurría en una figura de Fraude no era él sino yo. No sólo el problema es moral, sino hasta legal.
    El final de una desición implica conocer de derechos fundamentales y entenderlos no en la ley sino en la práctica. ¿Abusarás de un cliente? ¿le impedirás a una persona algo? ¿sabes que es una mentira deliberada que dañará a personas o espectativas? ¿Solamente trastocarás intereses? Se molestaban mucho mis chavos cuando les decía que no atenderíamos a ciertos clientes, la realidad es que lo que yo detectaba eran personas o empresas conflictivas, de entrada cortaba la comunicación. Para los muchachos perdíamos la captación de capital, para mí significaba no aportar más capital en un mal negocio lleno de trabas y conflictos en un negocio donde él ¿cómo se ve? es tan amplio.
    Pero ahí no termina la reflexión, un día ayudé a un amigo con otro cliente de este perfil conflictivo: “era una oportunidad” marca Internacional, posicionamiento estratégico y producto estrella. Recuerdo que después de soplarme las quejas y lo que no tenía el proyecto, Me quité los pelos de la lengua y le dije al dir. de Marca “Si tu tomas las desiciones, lo único que yo entiendo es que vas a perder tu empleo”. 6 semanas después se hizo lo que este lider de marca pensaba que era su logro mayúsculo en el marketing y publicidad tal cual lo exigió. 3 días después del lanzamiento fue despedido, llevándose la reputación de la agencia de mi amigo entre las patas y perdiendo un sueldo de 250 mil que le costó uno y otro negociar con los Koreanos. A quién hubiera protegido si yo hubiera dicho NO; el ejecutivo probó su suerte, pero mi amigo, ese si me importaba, porque al final tuvo que despedir personal. Ahí es donde cruzas la línea de los derechos de otros y donde las desiciones puede que tengan tintes morales. NO implica no arriesgarse a caminar por el filo si este daña a terceros; aunque tu equipo no lo entienda. Saludos.

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